Santa Cruz de Tenerife
CRISIS IRLANDA

El Gobierno no recurrirá al "miedo" para ratificar el tratado de la UE en referéndum

Dublín, EFE
30/abr/12 17:37 PM
eldia.es

El Gobierno irlandés aseguró hoy que desarrollará una campaña "positiva" y que no recurrirá al "miedo" para pedir al electorado la ratificación del tratado de la Unión Europea (UE) sobre disciplina fiscal en el referéndum del 31 de mayo.

Así lo señaló hoy el viceprimer ministro y titular de Exteriores, el laborista Eamon Gilmore, en el primer día de campaña de su partido, socio minoritario del conservador Fine Gael (FG) en el Ejecutivo de Dublín.

"Estamos explicando (el tratado) de manera muy clara (...) Los que hemos pedido el 'sí' no hemos dicho algo que sea incorrecto", declaró Gilmore durante la presentación de las pancartas del partido.

Bajo una gran bandera nacional, los laboristas piden en el cartel el voto a favor del texto comunitario con el lema "Se trata de Estabilidad", que, según el viceprimer ministro, se refiere a la "estabilidad del euro" y de Irlanda dentro de la zona de la moneda única.

El primer ministro, Enda Kenny, también aseguró hoy que esta consulta popular es más importante que unas elecciones generales, porque, en caso de rechazo, las consecuencias se sentirán durante más tiempo.

El líder conservador recordó que el "no" cerrará el acceso de Irlanda a los fondos del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera (ESM) cuando finalice en 2014 el rescate de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a este país, cuantificado en 85.000 millones de euros.

Su partido, el Fine Gael, comenzará este martes la campaña oficial con la presentación de sus dos carteles, con los lemas "Por la inversión, estabilidad, recuperación. Vota sí" y "Por una Irlanda que trabaja. Vota sí".

El Gobierno tratará de contrarrestar los argumentos del bloque opositor, que está compuesto por el Sinn Fein, antiguo brazo político del inactivo IRA y cuarta formación nacional, y un heterogéneo grupo de diputados y organizaciones de izquierdas.

Estos aseguran que el tratado de disciplina fiscal perpetuará las políticas de austeridad en la UE, dando prioridad a los recortes y ajustes frente a los planes de crecimiento económico y de creación de empleo.