Santa Cruz de Tenerife
INFORME INMIGRACIÓN

Amnistía condena a Australia por su "abusiva" política de inmigración

Sídney (Australia), EFE
22/feb/17 7:46 AM
eldia.es

El director de Amnistía Internacional en Filipinas, José Noel Olano (i), ofrece una rueda de presa junto al coordinador Wilnor Papa para presentar el informe anual de la organización, en Manila./ROLEX DELA PENA (EFE)

Amnistía Internacional (AI) volvió a condenar ayer a Australia por su "abusiva" e "inhumana" política de detención de inmigrantes en centros de Nauru y Papúa Nueva Guinea, en el Pacífico, para tramitar solicitudes de asilo.

En su informe anual sobre los derechos humanos, la organización denunció que esta política, reactivada en 2012, implica un deliberado y sistemático régimen de negligencia y crueldad, y que según la ley internacional equivale a tortura.

"Minimiza la protección y potencia el daño. Fue construido para prevenir que algunas de las personas más vulnerables en el mundo busquen seguridad en Australia", indicó el documento.

Según datos oficiales, el 30 de noviembre había 383 personas en detención indefinida en Nauru, incluidos 44 menores y 59 mujeres, y unos 900 varones en la isla Manus, pese a que el Supremo de Papúa Nueva Guinea declaró ilegal su detención.

El gobierno australiano espera trasladar estos refugiados a Estados Unidos en virtud de un acuerdo firmado con la administración de Barack Obama que fue duramente criticado por el nuevo presidente, Donald Trump.

La directora de AI en Australia, Claire Mallinson, dijo al diario The Guardian que con este acuerdo Australia reconoce "en esencia" que la situación es "insostenible".

"La solución pasa por subir a toda esta gente a un avión para reubicarlos en Australia y poner fin a su miseria en lugar de mantenerlos secuestrados. Puede hacerlo ahora sin esperar a Estados Unidos, Canadá o Nueva Zelanda", dijo.

AI también criticó el abuso a menores indígenas en correccionales juveniles, tras las denuncias de maltrato en el centro Don Dale, en el Territorio Norte, donde adolescentes fueron atados encapuchados en sillas.

Los menores aborígenes y del estrecho de Torres son 24 veces más propensos a ser encarcelados que el resto de la población australiana.

En todos los estados y territorios, excepto en Tasmania, había niños de 10 y 11 años encerrados pese a que la convención internacional sobre los derechos de los niños establece la edad mínima de responsabilidad criminal es de 12.