Internacional

Egipto condena a muerte a más de 70 islamistas acusados por la matanza de 2013

El Cairo, EFE
28/jul/18 12:10 PM
eldia.es
El fotoperiodista Mahmoud Abu Zeid, también conocido como 'Shawkan', hace la señal de la victoria dentro de la jaula desde la que siguió el juicio./KHALED ELFIQI (EFE)

El Cairo, EFE El tribunal penal de El Cairo condenó hoy a muerte a más de 70 acusados, en una macrocausa contra 739 personas, por la masacre de la plaza cairota de Rabaa en agosto de 2013, en la que murieron cerca de 900 islamistas tiroteados por la policía.

Dos abogados de los acusados confirmaron a periodistas que son 75 los condenados a muerte, entre ellos cuatro líderes del grupo islamista Hermanos Musulmanes, considerado terrorista por las autoridades de El Cairo desde finales de 2013.

El tribunal pospuso al 8 de septiembre la continuación de la lectura de la sentencia contra el resto de los acusados, entre los que figura el fotoperiodista Mahmud Abdelshakur abu Zeid, conocido como "Shawkan", galardonado con el premio de libertad de prensa de la Unesco y que fue detenido mientras fotografiaba la matanza.

El tribunal no se pronunció hoy tampoco contra el líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badia, también acusado en esta causa y que ya ha sido condenado a muerte en un juicio anterior.

Los dirigentes del grupo islamista Esam al Arian, Mohamed al Biltegui, Safuat Higuezi y Uahdi Gunim sí figuran entre los condenados a la horca hoy por el tribunal, que realizó la lectura de la sentencia en la cárcel de Tora, en el sur de El Cairo.

De los 739 acusados, 379 están en prisión provisional, mientras que el resto está en libertad condicional o huidos de la Justicia, según los abogados.

La macrocausa aborda el desalojo violento de la acampada islamista de la plaza de Rabaa al Adauiya, en la que se encontraban miles de seguidores del presidente Mohamed Mursi para protestar contra los militares que le derrocaron con un golpe de Estado un mes antes, el 3 de julio de ese año.

Cerca de 900 manifestantes murieron el 14 de agosto de 2013 tiroteados por la Policía cuando trataba de dispersar la protesta, en los hechos más sangrientos ocurridos después del golpe de Estado, de los que el Gobierno acusa a los islamistas.