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Hundimiento español

El triunfo de la escuadra hispana Saunier Duval, con Piepoli vencedor, en la etapa reina, deparó un "palo" para Alejandro Valverde, que se dejó 5:50, y para Óscar Pereiro, que llegó a meta cediendo 7:02. Evans es el nuevo líder.
EFE/JORNADA, Francia
15/jul/08 1:21 AM
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EFE/JORNADA, Francia

El pedal vivió ayer una apasionante etapa del Tour de FRancia: la ascensión del Hautacam, previa subida, no menos impresionante y disputada, al Turmalet.

El conjunto español Saunier Duval -su filial amateur estará en la Vuelta a la Isla de Tenerife, qwue se presentará hoy- fue el gran protagonista, pues dos de sus hombres coparon la primera y segunda posiciones.

El italiano Leonardo Piepoli prolongó la fiesta de su equipo con la conquista de la cima del Hautacam, en la etapa reina de los Pirineos que terminó con el australiano Cadel Evans vestido con el maillot amarillo y la eliminación de los españoles Alejandro Valverde y Óscar Pereiro, hundidos en una jornada nefasta para el Caisse D´Epargne.

Después de la lección de Riccó en la jornada anterior, se cumplió el deseo de "la cobra" de que ganara Piepoli en Hautacam, en la décima etapa que cubrió 156 kilómetros desde la salida en Pau. Ganó su compatriota en compañía de Juan José Cobo, otro hombre del Saunier Duval que remató el festival amarillo de los hombres de Josean Fernández Matxín.

Piepoli y Cobo cubrieron juntos los últimos kilómetros del ascenso, sin admitir compañía alguna, y llegaron a meta con un tiempo de 4h.19.27. El luxemburgués Frank Schleck, del CSC, cruzó tercero a 28 segundos. Kohl (Gerolsteiner) llegó cuarto a 1:06 y el primer grupo de favoritos con Evans, Sastre, Riccó, Menchov y Vandevelde, lo hizo a 2:17, con Evans nuevo líder por un 1 segundo.

La masacre afectó, y de qué manera, a Kim Kirchen, que cedió 4:19 y se despidió del sueño del maillot amarillo. Pero la factura fue más dolorosa para Alejandro Valverde, que se dejó cualquier posibilidad de podio con un retraso en meta de 5:50. Peor le fue a Óscar Pereiro, que por esperar a su compañero se dejó la friolera de 7:02. Dos bazas relegados a luchar por el triunfo de etapas.

Cadel Evans tomó el mando en la general y confirmó su condición de favorito. Sin brillo alguno, el jefe de filas del Silence subió al podio a recoger entre lágrimas el maillot amarillo. El quinto australiano líder en la historia del Tour y el primero desde 2004, cuando lo vistió Robbie McEwen.

El vuelco en la general colocó a 5 corredores en el margen de un minuto. Segundo es Frank Schleck a 1 segundo, tercero el estadounidense Christian Vandevelde (Garmin) a 38 segundos, cuarto se metió el austríaco Kohl a 46 y quinto el ruso Denis Menchov, el ganador de la Vuelta, a 57.

Carlos Sastre, sexto, es el primer español de la general a 1:28, mientras que Juan José Cobo se alzó a la octava plaza a 2:10 y Mikel Astarloza (Euskaltel) es undécimo a 3:51. Un nuevo decorado en el que se metió también Ricardo Riccó, noveno a 2:29 y mucha montaña por delante.

La de ayer fue una etapa que desplegó mucha estrategia desde los primeros kilómetros, en un escenario pirenaico de postín. Era la etapa del Tourmalet y del Hautacam, mitos de la carrera, en el primer cuerpo a cuerpo serio entre los favoritos, el que arrojaría las primeras conclusiones cara al futuro.

Un marsellés de 22 años, Remy di Gregorio (Francaise), tuvo el honor de coronar en cabeza la cumbre del Tourmalet.

Hoy será jornada de descanso, necesaria para recuperar fuerzas y, en algunos casos, la moral.