La Laguna
42 AÑOS DE LA TRAGEDIA DE LOS RODEOS

Colisión en un destino equivocado

Una sucesión de malas casualidades en Los Rodeos desencadenó a las 17:06'50" horas del 27 de marzo de 1977 el accidente aéreo más grave de la aviación comercial.
Jorge Dávila (@davilatoor)
27/mar/19 6:29 AM
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Jorge Dávila (@davilatoor)

No hay una sola causa que justifique el éxito; tampoco una desgracia. Para que madure una calamidad con el calado de la que se produjo hace 42 años en Los Rodeos hace falta una buena dosis de mala fortuna. Para empezar ninguno de los Boeing 727 que colisionaron a las 17:06'49" del 27 de marzo de 1977 en La Laguna debía estar aquel día en Tenerife. Su destino cambió en el instante en el que un incidente -una explosión vinculada desde el minuto cero al Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario- desvió la trayectoria de los dos jumbos que capitaneaban Jacob van Zanten (KLM) y Victor Grubbs (Pan Am) a la otra capital de provincia.

Tenerife Norte no disponía en 1977 de un radar de tierra y el día del accidente las luces de la pista estaban estropeadas. Una niebla muy densa, un lenguaje inapropiado y las interferencias radiofónicas construyeron un escenario de la confusión que acabó con una colisión frontal en las inmediaciones de la salida C-4. La mayor catástrofe que ha registrado la aviación comercial en toda su historia se saldó con 583 fallecidos y 61 heridos.

Los únicos supervivientes de la colisión ocupaban un asiento en el vuelo PA 1736. Los pasajeros del KLM 4805 fueron los únicos que pudieron bajar del avión mientras se recuperaba la normalidad en el aeropuerto de Gando: el tiempo que permanecieron estos en la vieja terminal de Los Rodeos lo empleó el comandante Van Zanten para solicitar un repostaje no programado -esa decisión se tomó para evitar una nueva demora en Las Palmas de Gran Canaria- que más tarde fue decisivo cuando intentó levantar el vuelo para evitar el impacto contra la aeronave norteamericana: el primer piloto holandés tenía una gran reputación en KLM -era instructor de los nuevos pilotos en los simuladores- y nadie solía discutir sus actos: la aplicación de una normativa sobre las horas de servicio se vio alterada por los retrasos acumulados y en el instante de iniciar la maniobra de despegue en Los Rodeos solo tenía tres horas para hacer una escala en Gando y regresar a Amsterdam. Algunos testigos directos de la tragedia y, sobre todo, la grabación de los audios pusieron de manifiesto un estado de nerviosismo que pudo tener un factor determinante cuando desde la torre de control lagunera se iniciaron los preparativos para iniciar la descongestión de la plataforma.

Los ingenieros que se hicieron cargo de la investigación detectaron tres segundos de interrupciones en la conversación radiofónica que tuvieron su origen en la emisión de un mensaje confuso: "standby for take-off... I will call you" ("espere para el despegue, le llamaré"), pronunciada desde la torre de control, coincidió en el tiempo por la emitida desde la cabina del Pan Am en la que se pudo escuchar "we are still taking down the runway" ("nosotros estamos todavía rodando por la pista").

La tripulación del KLM recibió la orden de desplazarse por la pista principal y abandonarla por la tercera salida -las aberturas C-1 y C-2 estaban bloqueadas-, una maniobra que fue corregida sobre la marcha para que el jumbo holandés alcanzara el final de la pista y realizara un giro de 180º (backtrack) y, una vez en esa posición aguardara la autorización para despegar.

Tres minutos después las indicaciones se trasladaron a los pilotos norteamericanos, que tenían la orden de abandonar la pista principal por la salida C-3. Ese punto fue sobrepasado por el Boeing sin realizar un giro a la izquierda, lo que les dejó frente a frente con la nave de Pan Am cuando Van Zanten aceleró los motores sin permiso. La colisión -registrada oficialmente a las 17:06'50" horas- fue inevitable.

Vea aquí una recreación del accidente aéreo que se registró en Los Rodeos el 27 de marzo de 1977.

17:06'09" / Copiloto de KLM

"Eh, recibido señor. Estamos autorizados al radio faro Papa, nivel de vuelo nueve cero hasta interceptar el tres dos cinco. Estamos en despegue".

17:06'13" / Comandante de KLM

"Despegamos".

17:06'19" / Torre de control

"De acuerdo. Espere para despegar. Le avisaré". 17:06'19" / Copiloto de Pan Am

"Nosotros aún estamos rodando por la pista".

Grabador de voz de la cabina de Pan Am

17:06'32" / Comandante

"Aparta el (...) de aquí... Sal (...) de aquí".

17:06'34" / Segundo

"Sí parece que ahora le ha entrado la prisa".

17:06'36" / Mecánico

"Sí, después de tenernos hora y media".

17:06'38" / Segundo

"Sí, esta (...)".

17:06'39" / Mecánico

"Ahora tiene prisa".

17:06'40" / Comandante

"Allí está ... Mira ese (...) ...ese (...) Se nos viene encima".

17:06'09" / Segundo

"¡Aparta! ¡Aparta! ¡Aparta!".

17:06'48" (Sonido de la bocina de alerta en despegue. Sonido de motores acercándose)

17:06'49"

(Ruido de impacto).

Grabador de voz de la cabina de KLM

17:06'32" / Ingeniero de vuelo

"¿Todavía no ha salido?".

17:06'34" / Comandante

"¿Qué dices?".

17:06'34,7" / Ingeniero de vuelo

"¿No ha salido ese Pan American?".

17:06'35" / Comandante

"Sí" (Rotundidad).

17:06'43" / Segundo

"Uve uno".

17:06'47" / Comandante

"¡Ah!".

17:06'49"

(Ruido de impacto).

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