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Zapatero garantiza una "impecable y rápida" aplicación del Tratado de la UE

Además de la especial atención que España piensa dedicar a las cuestiones económicas y a la salida de la crisis, el jefe del Gobierno, en la declaración que hizo en Nicosia junto con el presidente de Chipre, Dimitris Christofias, destacó como eje esencial el desarrollo del Tratado de Lisboa, en vigor desde el 1 de diciembre.
EL PRESIDENTE ESPAÑOL
29/dic/09 7:37 AM
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EL PRESIDENTE ESPAÑOL y el chipriota, Dimitris Christofias, duante la rueda de prensa, ayer, en Nicosia./ efe
EL PRESIDENTE ESPAÑOL y el chipriota, Dimitris Christofias, duante la rueda de prensa, ayer, en Nicosia./ efe

EFE, Nicosia

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, garantizó ayer que durante la presidencia semestral de la UE que asumirá a partir del 1 de enero va a facilitar una "impecable y rápida" aplicación del Tratado de Lisboa.

Zapatero expresó ese compromiso en la declaración que hizo en Nicosia junto con el presidente de Chipre, Dimitris Christofias, tras la reunión que mantuvo con él para informarle de las prioridades de la presidencia española de la UE.

Además de la especial atención que España piensa dedicar a las cuestiones relativas al ámbito económico y a la salida de la crisis, el jefe del Gobierno español destacó como eje esencial el desarrollo del Tratado de Lisboa, que entró en vigor el pasado 1 de diciembre.

De ahí que asegurara que su Gobierno piensa llevar a cabo su "impecable y rápida" aplicación en todos sus aspectos y, de forma singular, en lo relativo a la figura del nuevo presidente estable del Consejo, cargo asumido por el belga Herman Van Rompuy.

Piensa dedicar especial atención a impulsar el cargo de la Alta Representante para la Política Exterior, Catherine Ashton, y todo el servicio exterior de la UE.

En el capítulo económico, recordó que España pretende que, durante su presidencia, la UE asuma más capacidad para lograr un gobierno común de la economía de los 27, ya que dijo que esa es la mejor garantía para un futuro de estabilidad y crecimiento.

A su juicio, si la crisis ha sido global y también lo ha sido la respuesta a la misma, ha de lograrse un futuro de cooperación y políticas comunes en materia económica. Pero ese gobierno común advirtió de que sólo será viable si se afronta manteniendo las políticas sociales y el estado del bienestar que dijo que caracteriza a Europa.

Respecto a las relaciones exteriores, fijó como prioridades el Mediterráneo, el conflicto de Oriente Próximo, Latinoamérica y las relaciones transatlánticas, con Rusia y con el norte de África.

Se detuvo especialmente en las relaciones entre las dos orillas del Mediterráneo, una cuestión que explicó que trató con el presidente chipriota y ante la que dijo que la cumbre Euromediterránea que se celebrará el próximo semestre en Barcelona ha de relanzar el proceso de cooperación en el área de este mar.

La extensión de los derechos de ciudadanía europea y de manera singular en el campo de la igualdad entre hombres y mujeres fue otro de los aspectos recordados por Zapatero como una de las prioridades de su presidencia europea.