Santa Cruz de Tenerife

Un barrio con polígono

Chamberí se configura como un entorno en el que las industrias y los vecinos están obligados a convivir, generándose con ello problemas de tráfico pesado, escasez de aparcamientos y suciedad.
MARGA MARRERO, Tenerife
1/jul/06 21:29 PM
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MARGA MARRERO, Tenerife

Aunque Chamberí se haya beneficiado en estos últimos meses de las gestiones del tagoror del distrito de Ofra, que ha dado respuesta a algunas de las peticiones históricas del barrio, como puede ser la construcción de una nueva pasarela peatonal, la asignación de una línea de guagua que conecta la zona con el centro de la ciudad o el intento de solucionar el paso del tráfico pesado por las vías internas del barrio, al lugar le quedan aún algunas asignaturas pendientes.

La tradicional configuración de Chamberí como un barrio residencial, que alberga a más de 2.000 personas, con un importante porcentaje de suelo dedicado a actividades industriales, hace que sus características y necesidades sean distintas a las de otros enclaves capitalinos. Estas circunstancias han desencadenado una serie de problemáticas en el barrio, tal y como explica el presidente de la asociación de vecinos San Martín de Porres, Juan Carlos Concepción.

En primer lugar, el representante vecinal enumera la falta de aparcamiento, ya que los vehículos de las distintas empresas copan la mayor parte de las plazas. Así, los talleres y las entidades con camiones de gran tamaño son los principales usuarios de la calzada, incluyendo la parte central del barrio, donde se encuentran multitud de hogares.

Concepción explica que hay muchos coches mal aparcados "sin que la Policía Local venga a ordenar esta situación". Además, en un recorrido por el interior de Chamberí, el representante vecinal resalta la numerosa presencia de planchas de contenedores ubicadas constantemente en plazas de garaje que, además, "pueden ocasionar problemas de seguridad, especialmente en horas nocturnas".

Otra de las consecuencias que padecen los dos mil vecinos de Chamberí al convivir con grandes empresas es la situación diaria que presentan los contenedores de basura de los alrededores, que están permanentemente llenos, "lo que obliga a los vecinos a poner los desperdicios por fuera, generando problemas de suciedad en los alrededores".

No obstante, el paso del tráfico pesado por vías centrales como Antonio Lecuona Hardisson ya ha sido debatido entre empresarios, tagoror y vecinos para evitar que los grandes contenedores pasen por algunas calles como ésta, donde incluso hay un colegio. Pero la existencia de este tipo de vehículos trae otras consecuencias, como el desgaste del asfalto, "por lo que tenemos que estar continuamente solicitando parcheados", señala Concepción.

Los solares y los coches abandonados forman parte también del paisaje de este barrio perteneciente al distrito de Ofra, que es definido por Juan Carlos Concepción "como un lugar tranquilo excepto cuando la policía actúa en los barrios vecinos y los delincuentes llegan a Chamberí".

Por todos estos motivos, la asociación de vecinos pide que Chamberí sea incluido en el futuro en un plan de barrios.