Santa Cruz de Tenerife

La noche de la luna roja

El tono rojizo que adquirió el satélite durante el eclipse de ayer se debió a que la atmósfera dispersó el color azulado que tiene habitualmente, según ha explicado la NASA.
Europa Press
29/sep/15 6:11 AM
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L a NASA ha explicado que el color rojizo que tomó la Luna en la madrugada ayer, durante el eclipse del satélite, se debe a que la atmósfera de la Tierra se extiende más allá del planeta, y la luz del Sol pasa a través de ella, hasta llegar a la Luna.

"Durante un eclipse total de Luna, la luz solar blanca que golpea la atmósfera en los lados de la Tierra se absorbe y luego se irradia hacia fuera, dispersada. La luz de color azul es la más afectada. Es decir, la atmósfera dispersa la mayor parte de la luz de color azul. Lo que sobra es la luz naranja y de color rojo", detalla la agencia espacial de los Estados Unidos.

La luz pasa a través de la atmósfera de la Tierra y luego cae sobre la Luna. La NASA señala que la luz roja vista durante un eclipse lunar es mucho más débil que la luz de una Luna típica. Eso ocurre porque la luz roja se refleja de vuelta a la Tierra, y es mucho más débil que la luz blanca del Sol que suele brillar sobre la superficie del satélite.

La Luna cambia entre diferentes tonos de rojo, naranja o dorado con cada eclipse. Esto se debe a que la sombra de la luz que llega a la Luna depende de lo que hay en la atmósfera de la Tierra (la cantidad de agua y partículas), así como de la temperatura y humedad, agrega la agencia.

Por ejemplo, una erupción volcánica reciente podría enviar más partículas a la atmósfera, oscureciendo aún más la Luna durante un eclipse.

Los observadores del cielo pudieron contemplar un eclipse total de superluna llena en Europa, África y América en la noche del domingo al lunes. La acción comenzó cuando el borde de la Luna penetró el núcleo de color ámbar de la sombra de la Tierra.

Durante las siguientes 3 horas y 18 minutos, la sombra de la Tierra se movió a través del disco lunar. La totalidad comenzó a las 3:11, hora canaria, con la Luna completamente envuelta por la sombra de la Tierra durante una hora y doce minutos.

Era la primera vez que se producía un eclipse así desde 1982 y no se podrá observar ninguno igual hasta 2033, que será la próxima vez en que coincidan un eclipse y una superluna.

La Luna llena fue más grande y brillante de lo habitual debido a que estaba en el perigeo de la Tierra. El eclipse coincidió con la "Luna de la cosecha", cuya luz aprovechan los campesinos para seguir trabajando tras la puesta de sol. Y además, la Luna llena eclipsada tuvo un característico tono rojizo "de sangre".

El eclipse total de Luna fue observado por varios grupos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) desde diferentes localizaciones de las Islas.

Un equipo de astrónomos del proyecto europeo Gloria, liderado por el investigador del IAC Miquel Serra-Ricart, retransmitió en directo, a través de la web (sky-live.tv) y en colaboración con TVE, el espectáculo astronómico desde tres islas del Archipiélago: Tenerife, Fuerteventura y La Palma.