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La "politización negativa" lleva a la hostilidad con la inmigración

La secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, asistió ayer a la presentación del anuario CIDOB de la Inmigración en 2018.
Efe, Madrid
7/feb/19 6:19 AM
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Efe, Madrid

La hiperpolitización negativa del fenómeno migratorio en Europa junto al notable aumento de llegadas por mar de inmigrantes han hecho "saltar las alarmas" en España, donde han irrumpido sectores ultranacionalistas adversos a la inmigración como Vox y eso ha generado medidas hostiles en la política migratoria.

Esa acusada politización negativa de la inmigración es uno de los rasgos más destacados que recoge el Anuario CIDOB de la Inmigración 2018, presentado ayer en el CaixaForum de Madrid. Bajo el título "Inmigración y asilo, en el centro de la arena política", analiza las características y tendencias de las políticas migratorias en España.

Durante el acto, al que acudió la secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, los autores del texto advirtieron de que la "agitación política" que practican los partidos de extrema derecha y populistas -que han hecho del rechazo a la inmigración su "principal bandera"- están repercutiendo de forma directa en las políticas de inmigración y de asilo de los todos los gobiernos.

"La adopción de políticas restrictivas y hostiles hacia el fenómeno es hoy la regla", indica el texto, que critica la "creciente dureza" que revisten las políticas contra inmigrantes en situación irregular y demandantes de asilo.

Según uno de los directores científicos del informe, Joaquín Arango, en ese contexto de "endurecimiento", las medidas adoptadas en Estados Unidos, Italia y Dinamarca, entre otros, "rayan lo inhumano". Y se está consolidando una tendencia a definir muy restrictivamente el asilo, a reducir la inmigración y la reunificación familiar y a limitar el acceso a beneficios sociales de los no nacionales, añadió Arango.

Para Arango, la cuestión migratoria ha devenido en un "asunto polarizador, crispado y politizado al extremo" a nivel europeo.

Respecto a las cifras de la inmigración en España en 2018, el informe subraya que según datos de ACNUR, el número total de llegadas el año pasado fue de 65.400 personas, de las cuales 58.600 lo hicieron por vía marítima y 6.800 por la terrestre, un incremento del 131% con respecto a 2017.

En 2017 más de 532.000 personas entraron en España, de las que 454.000 eran de nacionalidad extranjera, lo que supone un 30% más que en el año anterior, frente a los casi 300.000 extranjeros que salieron en 2017, un incremento del 18% respecto al año anterior. Una tendencia que parece mantenerse durante 2018 ya que en primer semestre del año las entradas fueron de 287.882.

Las solicitudes de asilo el año pasado ascendieron a 55.161, un 50,7% más que en 2017, y su origen las encabezan las de venezolanos (14.736), colombianos (6.215) y sirios (2.187).

Concertinas en Melilla

La Autoridad Portuaria de Melilla instalará más concertinas en el puerto de la ciudad autónoma, pese a la expresa intención del Ministerio del Interior de deshacerse de este tipo de alambrada en las vallas que separan de Marruecos. La nueva obra blindará por completo el perímetro portuario, con la intención de evitar el acceso de polizones a los barcos que salen hacia la Península. En febrero de 2018, el ente portuario anunció la construcción del nuevo vallado, que incluiría alambre de espino y concertinas en puntos clave. El Paseo del Espaldón, que separa el puerto comercial de la ciudad vieja, se cerró por completo y luce un doble vallado de hasta cuatro metros. El nuevo cerco se instalará a lo largo de la zona de embarque y preembarque.