Sociedad

Canarias planifica edificar dos centros de menores en Las Palmas y en Lanzarote

Francisco Candil, viceconsejero de Asuntos Sociales del Ejecutivo regional, asegura que estos proyectos van a aliviar la presión que existe en Valle Tabares. "No le hemos dado la espalda a este problema", afirma.
Jorge Dávila, Santa Cruz de Tenerife
7/mar/19 6:17 AM
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Jorge Dávila, Santa Cruz de Tenerife

"El día a día en los centros de menores con medidas judiciales de las Islas es complicado, pero estamos hablando de una situación que está controlada". Esa es la valoración que hace Francisco Candil, viceconsejero de Asuntos Sociales del ejecutivo regional, sobre el grado de ocupación que existe en la actualidad en Valle Tabares (La Laguna) y en La Montañeta (Las Palmas de Gran Canaria).

"Yo no me atrevería a decir que en esos centros sobran plazas, pero sí que hemos dado pasos decisivos de cara a los próximos años", destaca el abogado sobre la futura construcción de dos complejos en Gran Canaria (100 plazas) y en Lanzarote (40 a 50 plazas). "En estos momentos la ocupación es alta, pero conviene dejar claro que por un lado están los menores a los que se les aplican medidas judiciales y en el otro los que están sujetos a algún precepto de protección", reconoce un profesional del ámbito judicial que llegó a la Viceconsejería de Asuntos Sociales regional en enero de 2017, para recoger el testigo de Isabel Mena.

Sobre el primer supuesto, Candil aclara que en Canarias hay en la actualidad 752 menores cumpliendo medidas judiciales, de los que 588 lo hacen en régimen abierto y 140 en semiabierto. En este sentido, solo 24 están en La Montañeta o Valle Tabares privados de libertad. "No le hemos dado la espalda a este problema", reivindica el componente de Coalición Canaria en referencia a un tema que está sobre su mesa de trabajo desde el día que tomó posesión. "Lo primero que hice cuando accedí a este cargo fue decir que había que realizar una inversión importante en materia de menores con medidas judiciales para actualizar los centros que ya existen en el Archipiélago". Sobre La Montañeta, incluso, advierte que su posición no ha cambiado dos años después. "Dije que era un centro anticuado que debía ser reformado, pero que una solución a largo plazo pasaba por planificar otros dos centros (Las Palmas y Lanzarote) que, a su vez, sirvieran para aliviar la presión que existe en Valle Tabares (Tenerife).

El viceconsejero Candil asegura que "estamos adaptando todos los recursos disponibles a las demandas judiciales. En el pasado, por ejemplo, disponíamos de muchos pisos vacíos a los que no se les daba un uso porque los jueces no dictaban medidas", sostiene antes de explicar las dos líneas de acción que justifican la apertura de esos centros: "Tenemos que aumentar el número de plazas y, además, facilitar que los familiares estén más cerca de esos jóvenes". Ese, precisamente, es uno de los incumplimientos que la magistrada Reyes Martel, titular del Juzgado de Menores número 1 de Las Palmas de Gran Canaria, expone a la hora de valorar negativamente que un menor al que se le aplican unas medidas judiciales en la isla de Fuerteventura tenga que ser ingresado en Valle Tabares porque en La Montañeta no hay plazas disponibles.

"Por esta consejería han pasado políticos de todos los colores y siglas, pero ninguno logró los avances que se han conseguido en los dos últimos años", argumentó el dirigente nacionalista cuando aborda una cuestión que es clave para entender el grado de antigüedad que se concentra en las instalaciones de La Montañeta y Valle Tabares: "No se ha construido nada desde el año 2002, es decir, que necesitamos una planificación del siglo XXI", solicita en un punto de la conversación en el que relata las enormes dificultades que se originan alrededor de estas edificaciones. "Sé que puede sonar a disculpa, pero no lo es: no resulta sencillo conseguir suelo; a nadie le gusta tener estas instalaciones en su municipio". Y es que Francisco Candil no oculta las negativas o los silencios de algunas corporaciones locales a las que se tanteó para ver si era posible construir un centro de menores con medidas judiciales dentro de sus lindes municipales.

"Ya hemos cerrado que el Cabildo de Lanzarote ceda una parcela y los terrenos de Las Palmas están determinados: no se encuentran demasiado alejados de las conexiones con la capital, pero tampoco cerca de un núcleo poblacional. Aunque no suene bien, estas instalaciones no suelen ser bien recibidas por el resto de la ciudadanía, pero me gustaría destacar que en el caso de La Montañeta nunca se dio esa situación de rechazo. De hecho, ese edificio, al que se le han dado diversas utilidades, se adaptó desde sus orígenes a la fisonomía del entorno", declara antes de puntualizar que "en el caso de Valle Tabares las distancias con respecto a una zona vecinal ocupada son un poco mayores".

Sobre los tiempos de ejecución de las obras, Candil no se atreve a cerrar una fecha: "El camino hasta aquí ha sido largo y soy consciente de que aún quedan muchas cuestiones por resolver, pero dadas las urgencias que tenemos y la justificación social que existe hay que agilizar esos trámites. Si por mí fuera, las palas empezarían a remover la tierra mañana, pero la burocracia es lenta", avisa.

Admitiendo los avances que se han dado en la segunda mitad de esta legislatura para contar con dos centros punteros a nivel nacional -técnicos han visitado instalaciones de la Comunidad Valenciana, Madrid o el País Vasco-, el alto cargo de la consejería de Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias avanza que los "problemas que existen en las Islas no son distintos a los que se dan en el resto de la geografía nacional: el problema de espacio es generalizado".

Candil, asimismo, no esconde que en los últimos ejercicios económicos se han destinado distintas partidas presupuestarias para corregir las deficiencias, tanto en Valle Tabares como en La Montañeta. "No puedo asegurar en estos momentos si en el centro de Tenerife existe alguna parte de las instalaciones que no estén siendo utilizadas debido a alguna obra. Si es así, parece normal que la dirección haya tomado la decisión de que los chicos no se muevan por ese espacio por motivos de seguridad".

Sobre lo que está por venir, considera que los centros de hoy en día no se parecen en nada a los que existían en 1997 y, "aunque hay cosas que debemos mejorar", el salto de calidad hay que valorarlo de forma positiva. "Los centros que se van a construir en Gran Canaria y Lanzarote posibilitarán que Valle Tabares pueda tener una menor carga de internos porque ya no sería necesario trasladar a Tenerife a menores de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote". Además de avanzar para consolidar unos criterios de actuación adaptados a los tiempos modernos, Francisco Candil considera que "estamos analizando un asunto que requiere de la colaboración de toda la población para eliminar posibles estigmas", concluyó.

Francisco Candil

Viceconsejero de Asuntos Sociales

Francisco Candil trabajó durante unos siete años en la prisión del Salto del Negro (Gran Canaria), una experiencia que no es equiparable a la tensión que se respira a diario en los CIEMI de las dos capitales canarias pero a la que recurre cuando le preguntamos por un incidente que tuvo lugar hace unas semanas -un vigilante fue herido de gravedad- en las instalaciones de Valle Tabares. "Decir que nunca pasa nada es falsear la realidad. La conflictividad en esos centros es algo normal, no estamos hablando de montar una escuela infantil". El viceconsejero organiza sus reflexiones en torno al perfil de las personas que ocupan esos complejos, es decir, que tira del carácter difícil de esos chicos para aclarar que momentos de crisis se dan con frecuencia, al igual que en un centro penitenciario, pero la mayoría de las veces no trascienden a los medios de comunicación porque se solventan sin mayores problemas. "Lo que sí hay que tener en cuenta -prosigue- es que la mayoría de esos jóvenes están allí en contra de su voluntad. Aunque la situación interna es más pacífica que en el pasado, la gente tiene que entender que no son guarderías". Sobre los programas educacionales que se aplican a los menores con medidas judiciales, Francisco Candil exalta la labor realizada por los técnicos de la consejería, los monitores, los recursos policiales y, en general, por todas las personas que están en contacto con estos adolescentes. "Los medios nunca van a ser suficientes, pero nadie puede decir que no estemos poniendo todos los que tenemos a nuestro alcance".