Sociedad

Europa agita el avispero de los derechos de autor

El Parlamento Europeo aprueba finalmente la polémica directiva. Conseguir una retribución más justa para los creadores de contenidos ha abierto la puerta a que un programa informático se convierta en el censor automático de internet.
@franciscomesa
27/mar/19 6:29 AM
Edición impresa
Europa agita el avispero de los derechos de autor

@franciscomesa

E uropa tiene un plan. Polémico, controvertido, de larga tramitación, pendiente de confirmación y aún matizable en cada país miembro de la Unión Europea. Pero tiene un plan, y lo aprobó ayer.

El Parlamento Europeo aprueba la modificación de la Ley de Derechos de Autor, que se remontaba a 2001. Demasiado tiempo para la rápida transformación que está experimentando la producción, distribución y acceso de contenidos creativos. Con 348 votos a favor, 274 en contra y 36 abstenciones, evidencia las opiniones encontradas que genera este asunto.

Uno de los objetivos es mejorar la posición de los creadores y titulares de derechos ante las plataformas de contenido en internet. Las cinco medidas que permiten fortalecer sus derechos son: establecer un principio de remuneración apropiada y proporcionada; la obligación de las plataformas a ser más transparentes sobre la explotación que hacen de las obras; habilitar mecanismos de ajuste para que los autores e intérpretes obtengan una participación más justa si el acuerdo original es desproporcionadamente bajo en comparación con el éxito de su trabajo; facilitar la revocación de derechos; y acordar un procedimiento de resolución de conflictos.

La directiva reconoce que el Parlamento tiene su punto de mira en los gigantes de internet. No se aplicará en servicios con menos de tres años de existencia, una facturación inferior a 10 millones de euros y menos de 6 millones de usuarios al mes. En este caso, solo se requiere demostrar que se han "hecho los mejores esfuerzos" para obtener una autorización. La Wikipedia y otras enciclopedias sin ánimo de lucro tienen su excepción, así como el uso puntual en parodias y memes. En la página de preguntas y respuestas publicada por la Comisión Europea rechazan la obligatoriedad de los "filtros de carga" que reconozcan contenido ilegal antes de ser publicado. Aun así, los críticos con la directiva alertan de que realmente será obligatorio porque ninguna plataforma se arriesgará a ser el responsable de contenidos publicados por cualquier persona en cualquier momento.

Lo cierto es que el texto ha generado rechazo generalizado en los creadores de contenidos, como youtubers, que reconocen su indefensión al no estar asociados a un gestor de derechos. Quieren seguir así. Europa no está beneficiando con esta regulación a los creadores de contenidos no profesionales, más bien conduce a que las empresas que gestionan estos derechos se conviertan en nuevos grupos de presión. Los autores pueden aprovechar esta regulación para crear sus propias plataformas alternativas de gestión que se ajusten mejor a sus intereses.

Esta norma puede conseguir el efecto contrario: que beneficie a las plataformas que ya han invertido cifras millonarias en detectar contenido ilegítimo. Se sentirán obligadas a incorporar estos filtros con resultados inesperados como censurar contenido educativo, o reclamar derechos a padres que no conocen la actividad de sus hijos.

Tras el acuerdo, cada gobierno tiene vía libre para ratificar la directiva y dos años para incorporar la directriz a sus respectivas legislaciones nacionales. Aquí estará la verdadera prueba de fuego de esta ley tan controvertida.

Fragmentos de prensa

Uno de los dos polémicos artículos de la directriz establece una especie de canon AEDE en el ámbito europeo. Prohíbe que buscadores, agregadores de noticias y otros servicios online compartan fragmentos relevantes de una información. El objetivo buscado es conseguir que los servicios digitales paguen a los editores de prensa. Google ya abandonó su servicio de noticias en España por este motivo y amenaza con hacerlo en Europa. El nuevo derecho refuerza la posición negociadora de la prensa cuando negocia el uso de su contenido por servicios online. El uso de palabras individuales y extractos muy breves de publicaciones no está dentro del alcance de este nuevo derecho.

Autorización previa

El artículo 17 (originalmente el polémico artículo 13 en el borrador) obliga a los grandes portales de internet como Youtube a contar con una autorización previa de los gestores de derechos de los autores. La directiva busca de esta forma reforzar la posición de los creadores y titulares de derechos para negociar y ser remunerados por el uso en internet de su contenido por parte de ciertas plataformas de contenido cargadas por internautas. En situaciones donde no haya acuerdos de licencia, deberán tomar ciertas medidas, que implican finalmente "eliminar de manera expedita cualquier contenido no autorizado" si quieren evitar su responsabilidad legal.