Sucesos

Penas de cárcel a los apresados por descargar hachís en Las Teresitas

Uno de los detenidos por agentes de la Guardia Civil quedó absuelto, otro más fue declarado en busca y captura y las multas de 9,5 millones de euros se sustituyen por días de prisión.
Noé Ramón, S/C de Tenerife
4/abr/19 6:28 AM
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Penas de cárcel a los apresados por descargar hachís en Las Teresitas

Noé Ramón, S/C de Tenerife

Diez de los doce acusados de introducir seiscientos kilos de hachís en una embarcación que arribó a Las Teresitas en el mes de marzo de 2015 aceptaron penas de cárcel que oscilan entre un mínimo de un año y medio y un máximo de cuatro. De ellos, seis entrarán en prisión, uno quedó absuelto, otro fue declarado en rebeldía y está en situación en busca y captura y los restantes seguirán en libertad, dado que sus penas son menores a los dos años. Así ocurría al menos por el momento, a la espera de que a partir del próximo día 8 se inicie el grueso de la causa de la denominada operación Chalupa. La Fiscalía solicitaba multas por valor de casi 9,5 millones de euros que han sido sustituidas por días en prisión.

En el día de ayer, la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife acogió la vista de la segunda pieza separada de la operación Chalupa, la trama con mayor número de detenidos por delitos relacionados con drogas en la historia judicial de Tenerife. En total fueron acusadas inicialmente 32 personas, de las que en la actualidad quedan aún en esta situación 25.

A todos ellos se les atribuye conformar una organización que operaba entre Marruecos y Tenerife, donde captaban personas sobre todo en el barrio santacrucero de San Andrés para introducir grandes cantidades de hachís en la Isla. El principal inculpado, Rayco Javier N.C. aceptó la pena de cuatro años y Alejandro V. D. de tres años y tres meses.

La única persona que se negó a llegar a un acuerdo fue C.R.D., quien defendió ante la Sala su inocencia al explicar que aunque la barca en la que se interceptó la droga era suya, en realidad la había dejado en manos de los inculpados para que estos la pintaran por un precio que era muy económico y le pusieran gasoil. Tal versión fue avalada por Rayco Javier N.C. y por un guardia civil que participó en las investigaciones. C.R.D. aseguró que no cobró cantidad alguna y no tenía ni idea de que habían utilizado su embarcación con fines ilegales.

El propio Rayco lo admitió así al señalar: "Yo lo engañé, le dije que le iba a pintar el barco y a ponerle gasoil a un precio más barato para poder usarlo aquella noche".

El guardia civil declaró que las investigaciones comenzaron en 2012 cuando empezaron a recibir informaciones de que un grupo de personas estaba moviendo grandes cantidades de hachís en la Isla que introducían por el mar.

Los cabecillas fueron los primeros a los que se les intervino los teléfonos y a partir de aquí fue posible irle poniendo nombre y apellidos al resto de los 30 detenidos. Antes de que la intervención policial tuviera resultados se contabilizan, al menos, dos operaciones de entrada de hachís en Tenerife por mar que resultaron exitosas.

Otros barcos de pesca con droga

En los últimos años, agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Tenerife han desmantelado otras dos organizaciones en las que se usaban barcos de pesca para introducir hachís en Canarias. En una de ellas fueron arrestados pescadores de La Palma, mientras que en la segunda se detuvo a personas del Sur de Tenerife.