Sucesos

Denunciado un administrador por robar 1,5 millones de su empresa

La sustracción del dinero se produjo durante ocho meses en una fábrica de productos lácteos situada en Arafo y el acusado llegó a tener el 20% de las acciones de la sociedad.
Noé Ramón, S/C de Tenerife
11/abr/19 6:39 AM
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Noé Ramón, S/C de Tenerife

El administrador de una empresa dedicada el sector de los productos lácteos situada en Arafo confesó que se apropió 1,5 millones de fondos de la sociedad en apenas ocho meses. En concreto, los hechos tuvieron lugar entre junio de 2018 y febrero de 2019. El trabajador, que ya fue despedido, en su momento ejerció como socio con el 20% de las acciones y de apoderado mancomunado con otra persona más. Este último, desde principios de este año, comenzó a notar una actitud extraña en su compañero, al igual que otros operarios de la empresa. En una ocasión lo llamaron cuando estaba de viaje y le dijeron que su socio estaba durmiendo en horario laboral, lo que llamó la atención de los trabajadores.

Por ello, a mitad de febrero decidió que los auditores internos de la compañía en la Península se desplazaran a Tenerife, aunque sin sospechar en ningún momento la trascendencia y magnitud del problema al que se enfrentaban. Una vez llegados a la Isla a finales de ese mes, bastó un primer control para observar numerosas actividades irregulares, tales como compras de camiones o facturas de inversiones cuantiosas.

Tras ser preguntado por estos movimientos financieros sospechosos, el denunciado acabó admitiendo que no eran reales y efectivamente se pudo comprobar que las facturas y la contabilidad resultaban ser falsas en un elevado número de ocasiones. Los pagos reflejaban una inversión a nombre de un proveedor homologado, pero en realidad iban a parar a la cuenta del investigado. Por ello, a finales de febrero se procedió a su despido por considerarle responsable de ?faltas muy graves?.

Aunque en principio los cálculos apuntaban a un fraude de 300.000 euros, en estos momentos el desfalco ya suma un millón y medio y no se descarta que, incluso, llegue a ser superior. Y ello es así dado que el trabajador comenzó a prestar sus servicios en octubre de 2011 y un año después ya ejercía como apoderado lo que le permitía operar libremente con los bancos y tener acceso a todas las cuentas.

Lo cierto es que la firma era mancomunada y por lo tanto se requería la de ambos para realizar los pagos; pero la confianza que el otro socio tenía en el denunciado era tal que se limitaba a comprobar que las facturas correspondían a empresas vinculadas a su sociedad. En su declaración ante la Guardia Civil aseguró que nunca llegó a sospechar que este tipo de hechos se estuviesen produciendo.

Señaló que le constaba que la cuenta en la que se hacían estos desvíos era la de su excompañero porque es en la que también se ingresaba su nómina. Igualmente denunció que su exsocio se quedó con un ordenador portátil propiedad de la empresa con el que accedía al servidor de la compañía desde su domicilio.