Santa Cruz de Tenerife
CANDELARIA

Una escollera semisumergida protegerá el paseo de San Blas

El anteproyecto para rehabilitar el paseo de San Blas contempla una escollera semisumergida. El documento estará terminado entre mayo y junio. La consejera de Planificación afirma que intentará que la obra sea declarada de emergencia.
D. RAMOS, Tenerife
16/mar/12 3:07 AM
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El Cabildo Insular de Tenerife tiene previsto que el paseo de San Blas, situado junto a la Basílica de Candelaria y que lleva hasta la cueva de Achbinico, cuente con una escollera semisumergida "al estilo de la de San Andrés", que tratará de proteger el templo mariano, el convento dominico y el propio paseo, al que actualmente unas vallas impiden el paso debido a los graves desperfectos que sufre como consecuencia de la habitual fuerza del mar en este sector del litoral candelariero.

Según informó, en declaraciones a EL DÍA, la consejera de Planificación de la Corporación insular, Pino de León, esta escollera se recoge en el proyecto de redacción de la obra para la defensa de la referida zona, un documento sufragado por el Cabildo (en torno a 60.000 euros) en el que se trabaja actualmente y que estará finalizado entre los meses de mayo y junio del presente año.

Además, la política nacionalista señaló, en cuanto a los pasos que vendrán después, que, una vez que el anteproyecto esté terminado, "será ponerlo en la mesa de Costas para que aborde la financiación", a lo que añadió que su voluntad es que la actuación "sea declarada de emergencia".

"Al tratar el paseo de San Blas dentro de la obra de remodelación de la plaza de la Basílica, vimos que era una necesidad imperiosa resolver antes un problema real que tiene esa zona del litoral", indicó la consejera en referencia a los embates del mar en este punto de la Villa Mariana, y puntualizó que la construcción de una escollera semisumergida era la "única solución" para la protección de este espacio.

A renglón seguido, De León agregó que, una vez que se supo que solo existía la alternativa de defensa mediante un rompeolas, "el Cabildo, sin que fuera competencia suya, encargó la redacción de este proyecto en consenso con el Ayuntamiento de Candelaria y la Demarcación de Costas de Tenerife".

Objetivos previstos

Cabe indicar que, según lo anunciado a través de un comunicado en noviembre del pasado año -después de que el Consejo de Gobierno Insular acordase financiar la redacción del proyecto-, esta iniciativa no solo intentará asegurar la protección arquitectónica del paseo, del convento y de la Basílica, sino que buscará salvaguardar la integridad de las personas, evitar inundaciones y garantizar la circulación. Paralelamente, pondrá solución a las filtraciones marinas y vibraciones que se producen por el oleaje sobre las edificaciones anexas, al tiempo que incluirá posibles utilizaciones lúdicas del litoral.

En ese mismo anuncio también se especificaba que las soluciones descritas para resolver los daños que ocasiona la batiente del mar en esta zona habrán de integrarse con el proyecto de remodelación de la plaza de la Patrona de Canarias -popularmente conocida como "plaza de la Basílica"- y su entorno, cuya redacción también estará finalizada en el mes de junio, por lo que la culminación de ambos anteproyectos -determinantes para el comienzo de las dos obras- se producirá de forma paralela.

AYUNTAMIENTO

La escollera, la mejor solución

El concejal de Urbanismo, Infraestructuras, Vivienda y Aguas del Ayuntamiento de Candelaria (alcalde accidental en el momento en que atendió a este periódico) se mostró favorable a que la medida adoptada sea la construcción de una escollera: "Lo mejor es un dique de protección, como habían dicho los técnicos en el adelanto de la redacción del proyecto". A juicio del edil candelariero, los trabajos en San Blas se deben realizar antes que la actuación de remodelación de la plaza de la Basílica, dado que se debe "garantizar que la obra que se va a hacer allí (en la plaza) no corra peligro". Además, calificó de "fundamental" la actuación ante la fuerza con la que el mar está rompiendo en esa zona, que, dijo, no se recuerda que nunca haya sido tan intensa.