Tenerife

La gran noche de la magia y el fuego ritual

Al saltar por encima del fuego se está haciendo una práctica ritual de transferencia, centrada en la transmisión de posibles enfermedades o negatividades al fuego purificador que todo lo destruye.
Domingo Barbuzano
23/jun/18 6:27 AM
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Domingo Barbuzano

Esta noche es la más mágica del año, ya que el fuego ritual de las hogueras, en la víspera de San Juan, es el protagonista, ya sea en las hogueras de los diferentes pueblos o en los hachitos de Icod de los Vinos, en el barrio de El Amparo.

Como dicen las voces del pasado de nuestros abuelos o de los entendidos en etnografía y folclore, esta noche hay que reunirse en familia o en grupos de amigos y hacer hogueras. Pero al saltar por encima del fuego o bailar junto al mismo, hay que tener presente que se está haciendo una práctica ritual centenaria de transferencia, centrada en la transmisión de las posibles enfermedades o negatividades al fuego purificador que todo lo destruye, o en el preservamiento de futuros males.

Por lo que respecta al humo de la hoguera también tiene su significado, ya que se interpreta como elemento que bendice las casas y los cuerpos de los vecinos del lugar que quedan purificados.

La fiesta de San Juan, y más concretamente las hogueras, tiene sus orígenes en el culto al sol durante el solsticio de verano, cuyas prácticas y ritos, a pesar de las reiteradas e incansables predicaciones de la Iglesia, han sobrevivido congregándose en torno a dicha festividad.

San Juan Bautista fue y sigue siendo uno de los santos más venerados en La Laguna, donde su festividad se remonta a los primeros años del siglo XVI, pues en 1506 el obispo Muros declaró celebración de guardar. Aunque la fiesta alcanzó su mayor auge a raíz de la epidemia de Landres que azotó a La Laguna con una cifra de muertos que se aproximó a los 9.000 según el historiador José de Viera y Clavijo. La enfermedad desapareció a raíz de las rogativas que hizo el pueblo a San Juan Bautista, el cual fue nombrado como Patrono y Abogado de la Peste el 25 de junio de 1582 ante el escribano mayor, Alonso Cabrera Rojas.

Esta noche el sereno que caiga intensificará las propiedades curativas o destructivas de todas la hierbas, por lo que a partir de las 00:00 horas, coinciden en los montes las curanderas y las brujas para coger sus plantas medicinales o esotéricas, respectivamente.

Pero mañana o esta medianoche el agua del mar será la más propicia para tomar un baño, por lo que la tradición marca meterse en el agua, e incluso introducir a los animales como la costumbre de hacerlo con las cabras en Puerto de la Cruz.

Hoy es la gran noche para realizar en torno a la hoguera los rituales sanjuaneros destinados principalmente a conocer el futuro en amores, siendo curioso el dato de que las mujeres que no tienen novio deben saltar las hogueras como dice la copla popular: "Salten niñas, saltaderas,/fuego del Señor San Juan,/la que no salte el fuego/soltera se quedará".

Esta noche, al aproximarse al fuego, debemos pedir favores, los cuales solo serán efectivos si se pronuncian los versos mágicos: "Padre mío, Señor San Juan,/ante el Santo en que he nacido,/tú has de ser mi medianero/en este don que te pido".

Prácticas sanjuaneras

Lavar las mujeres la cara con agua y rosas dejadas al sereno.

Escribir tres nombres de hombres en papeles y depositarlos en agua. El que se abra será el del futuro novio.

Dejar caer la clara de un huevo en un vaso con agua y pasarlo por la hoguera. La forma que salga será el oficio del novio de la chica que pregunta.

Meter debajo de la cama tres papas: una pelada, otra a medio pelar y la tercera con cáscara. El día de San Juan se saca una, y según el orden citado significa que el novio tendrá algo, será pobre o rico.

Grabar con una navaja la planta del pie de un niño herniado en el tronco de un drago. Si el corte cierra bien al pasar el tiempo, el niño se curará.

Escribir en doce papeles los meses del año y añadirles sal, dejarlo al sereno y el día de San Juan indicarán el grado de humedad de cada uno.

Recibir las olas nueve veces de espalda favorece la fertilidad femenina y aumenta las posibilidades de embarazo en la mujer durante el año.