Venezuela

Chávez asegura que "la situación de Globovisión no puede continuar"

El presidente venezolano insistió ayer en que "no es admisible" que el canal privado de televisión ataque a diario al Gobierno, mientras su mayor accionista, Guillermo Zuloaga, al que Venezuela ha reclamado a través de la Interpol, "hace lo mismo en el exterior y anima al imperialismo yanqui a intervenir en su propio país".
EFE, Caracas
22/nov/10 7:49 AM
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EFE, Caracas

El presidente venezolano Hugo Chávez insistió ayer en que no es admisible que el canal privado Globovisión ataque a diario al Gobierno mientras su mayor accionista, Guillermo Zuloaga, prófugo de la justicia, hace lo mismo en el exterior.

Chávez pidió el pasado sábado al vicepresidente del Gobierno, Elías Jaua, a la Fiscalía General y al Tribunal Supremo de Justicia "que hagan algo" frente a esta situación. "Se está revisando el tema para ver qué hacemos", dijo Chávez ante una concentración de estudiantes frente al palacio de Miraflores, sede del Gobierno, que conmemoraban la celebración ayer del "Día del Estudiante".

Chávez afirmó, ante las declaraciones de que en Venezuela hay una "dictadura" y de que el presidente es un "tirano", que Zuloaga "está pidiendo en Washington que el imperio intervenga en el país, lo cual implica un posible delito que se llama traición a la patria".

Zuloaga realizó esas acusaciones el pasado 17 de noviembre en un acto con legisladores republicanos en el Congreso de Estados Unidos, en Washington. El gobernante consideró que es inadmisible que mientras eso ocurre en el exterior, el canal de Zuloaga "esté todos los días echándole plomo al Gobierno y desfigurando la verdad".

El gobernante venezolano reiteró que Zuloaga debe elegir entre regresar a Venezuela, enfrentarse a los cargos judiciales pendientes o correr el riesgo de que su patrimonio sea intervenido.

Chávez hizo también referencia a las posibles acciones callejeras que algunos opositores llevarían a cabo en el supuesto de que Globovisión fuese intervenida por el Gobierno. "Ellos amenazan con salir a la calle y tumbar al Gobierno", dijo Chávez, quien argumentó que se trata "de ellos o de nosotros", por lo que "no hay un pacto posible con la burguesía".

Zuloaga huyó a EEUU después de que la Fiscalía lo acusara de "usura genérica" y "agavillamiento" (reunión para delinquir) por acaparar vehículos para venderlos posteriormente presuntamente a precios superiores. Caracas pidió el 18 de junio a la Interpol que dicte una orden de detención internacional contra Zuloaga.

Por otra parte, Chávez también advirtió ayer sobre la existencia de corrientes divisionistas dentro de la revolución bolivariana y aseguró que las combatirá directamente.

"Que nadie se desespere porque yo a veces veo compañeros como desesperados, que a veces quieren picar adelante con agendas propias. Yo veo, yo oigo, yo hago un llamado a todos los líderes a que nadie se desespere a que cada quien asuma con disciplina su puesto en la batalla", dijo Chávez durante su participación en la marcha de los estudiantes socialistas. El primer mandatario dijo que "los líderes tenemos que dar el ejemplo".

"Triste de aquel que no lo entienda y ande por ahí por las calles haciendo ya una agenda propia o tratando de hacer grupitos porque 'ya Chávez no sirve, que ya Chávez no da más, que está viejo, que no sé que más'", enfatizó el presidente venezolano.

"Cuidado con los quinta columna que tratan de dividir al pueblo y al movimiento revolucionario porque los combatiré directamente donde quiera que estén", lanzó desde una tarima a las afueras del Palacio de Miraflores.

"Empiezan a oír carantoñas de la burguesía, la burguesía es muy hábil y empieza a jugar con algunas personalidades que tienen un ego y empiezan a alentarlos", indicó. "Las corrientes son bienvenidas siempre y cuando confluyan en la unidad y no sean corrientes divisionistas infiltradas en el seno del movimiento revolucionario", agregó.

Chávez aseguró, finalmente, que se ha dado inicio la revolución de la vivienda. Criticó nuevamente el trabajo de los medios de comunicación desde los que se ha fustigado la expropiación a constructoras e inmobiliarias.